CRISIS ENERGÉTICA: OPCIÓN NUCLEAR EN DEBATE

Por Ramón Legnani

En el camino de retorno desde la escuela a casa, muchas veces vi a
un hombre, familiar por parte de mi madre, que trabajaba en un
establecimiento industrial, que entre otros productos elaboraba
hormiguicidas. Muchos años después, ya recibido de médico le vi con
extensas lesiones malignas de piel, y recordaba su trabajo apaleando
una sustancia tóxica (arsénico?) sin ninguna protección. De las
conversaciones surgía el conocimiento que tenía sobre los riesgos al
aceptar el trabajo: pero la necesidad lo empujaba.

Cada vez que en mi archivo, releo el diario El País de diciembre de
1990 (1), y veo las declaraciones, de hace 17 años, del por entonces
Presidente Lacalle, recuerdo la escena del hombre apaleando por
necesidad, sustancias tóxicas que se adherían a su piel sin
protección..

Me explico.

En primera página (1), al lado de la foto de un juvenil Presidente Dr.
Lacalle, bajo un titular destacado, vuelvo a leer el artículo que en
la parte sustancial dice: "la intención del gobierno de proponer la
creación de un polo de desarrollo energético, que se ubicaría en la
zona de Rincón del Bonete.. Podría incluir la construcción de una
central nuclear, teniendo en cuenta que ésta necesita mucha cantidad
de agua para su refrigeración. Todo esto apuntaría a lograr excedentes
de energía, que Uruguay podría vender a partir de 1993.". La
improvisación sobre el tema es evidente: el Presidente anunciaba que
en dos años estarían en condiciones de vender excedentes de energía, a
partir de la construcción de una central nuclear. "La veía fácil" la
construcción de una central nuclear.

No advertí entonces, ni advierto ahora, que los uruguayos tengamos
necesidad de correr con todos los riesgos, como implica el manejo de
la energía atómica y sus desechos, sólo para vender los excedentes de
energía a nuestros vecinos

Meses después en una entrevista al Ingeniero Néstor Azziz (2), éste
decía: "Como físico e Ingeniero Nuclear por más de 20 años he
participado en el diseño de reactores nucleares y su relación con el
medio ambiente. Muchos fueron los problemas que tuvimos que resolver
para asegurarnos que el reactor nuclear fuera lo más seguro posible.
Pero muchos otros no pudimos resolver y quedan aún para ser estudiados
con muy pocas esperanzas de ser resueltos". Señalaba el Ingeniero
Azziz que EEUU había detenido la construcción de reactores nucleares
tanto de índole comercial como bélica, por los problemas a que daban
lugar. Y más adelante destacaba: "En el caso de problemas como Three
Mile Islands o Chernobyl, los desastres y consecuencias serían de tal
magnitud que en el caso de Uruguay, podría implicar el desastre
económico más grande de toda la historia, además de convertir a gran
parte del país, en zona desolada por cientos de años".

Hace 17 años de las declaraciones del Presidente Lacalle y 16 años de
las del Ingeniero Azziz, emitidas en un momento en que se debatió
mucho sobre este tema en Uruguay y dio lugar a importantes
movilizaciones.

Los fundamentos de quienes se manifiestan a favor de la construcción
de una central nuclear en Uruguay y de quienes están en contra,
básicamente se mantienen en forma similar. Porque de acuerdo a los
requerimientos de energía que tiene el Uruguay, las plantas nucleares
que actualmente se construyen, exceden en mucho a nuestras
necesidades. Por eso su construcción en territorio uruguayo, sus
partidarios la fundamentan en la posibilidad de la venta en la
región del excedente de energía eléctrica.

La potencia instalada en Uruguay es de unos 1500 megavatios (MW) en
centrales hidroeléctricas y 700 MW en centrales de Generación Térmica
a fuel oil y gas oil. El pico de consumo se registra en alguna noche
de invierno cuando puede llegar a 1400 MW. Quiere decir que en un año
con suficiente agua en los embalses, es muy poco lo que se necesita
generar en las centrales térmicas.

Aparecen problemas de costos cuando el agua no alcanza y es necesario
recurrir a las centrales térmicas o importar energía eléctrica de los
países vecinos.(3).

Reflexionar sobre el futuro del sector eléctrico en Uruguay significa
estudiar y predecir para nuestro país y la región, el comportamiento
del ciclo del agua, la evolución de precios del petróleo, la demanda
energética y nuestros vínculos con los países vecinos. Todo ello
enmarcado en un mundo global sumergido en la peripecia de una
situación económico - financiera totalmente inestable.

La opción nuclear siempre ha tenido, tiene y tendrá la incertidumbre
sobre las inversiones que necesita. Tomemos un ejemplo cercano: Atucha
II en la Argentina.

Inauguradas las obras en el año 1982, cuando llevaba poco más de 12
años en construcción, en 1994 se detuvieron los trabajos hasta el año
2006. Hace dos años se reiniciaron los trabajos y el gobierno quiere
concluirla en el año del bicenteneraio: 2010.

Según expertos internacionales falta eficiencia, quienes dirigen no
pueden encauzar tareas que se superponen en una obra en la que abundan
contratos con profesionales extranjeros generando gastos del orden de
los 5 millones de euros anuales. Hay tareas que se realizan más de una
vez por evidentes fallas en la organización, que Clarín (4)

pudo confirmar a través de varias fuentes.

Cuando se puso la piedra fundamental hace 26 años, Atucha II estaba
presupuestada en US$ 2.800 millones (dos mils ochocientos millones de
dólares) e iba a estar terminada en 1989 (4). Hoy se perdió la cuenta
de lo gastado y pasarán décadas hasta que pueda pagarse la obra.

(1) El País, Montevideo, Martes, 18 de diciembre de 1990)

(2) El País, 30 de agosto de 1992).

(3) Problemas de energía en Uruguay. Centrales nucleares en el
horizonte: ¿Solución o más problemas? Gerardo Honty. Publicado en el
semanario Peripecias Nº 12 - el 30 de agosto 2006

(4) CLARIN.COM Domingo 16 - Noviembre 2008 - EL COLOR DEL DINERO
La carrera de Atucha II - Por: Silvia Naishtat